Le metí mano a esta chavita de preparatoria cuando veníamos en el metro y a la flaca se le mojó tanto la panocha que accedió venir a coger a mi casa.
DESCARGAR VÍDEO
Le metí mano a esta chavita de preparatoria cuando veníamos en el metro y a la flaca se le mojó tanto la panocha que accedió venir a coger a mi casa.

Las chavas uniformaditas con sus faldas por encima de la rodilla me prenden un chingo, así que hace una semana decidí cruzar la línea y atreverme a manosear a una de esas putitas, la que se veía que ya era legal y con la que no iba a tener pedos. Me esperé a que sus amigas se bajaran del metro y entonces me le arrimé, o mejor dicho, le arrimé el camarón que ya estaba bien despierto y babeando. Ella movió la colita para que mi chile quedara entre sus nalgas, pude verla sudar y acelerar la respiración hasta que estiró la mano hacia atrás y me apretó la verga. Me acerqué y le lamí la oreja mientras susurraba “¿qui’húbole putita, le entras?”

Ver comentarios

Comentarios

The comments are closed

Embed