No me aguanté las ganas de regarle los mecos en la vagina y mientras mi leche le chorreaba entre las patas y goteaba sobre la cama, ella se seguía dedeando como puta.
DESCARGAR VÍDEO
No me aguanté las ganas de regarle los mecos en la vagina y mientras mi leche le chorreaba entre las patas y goteaba sobre la cama, ella se seguía dedeando como puta.

Me prende un chingo conocer a viejas que parezcan unas princesitas dulces de esas que no te crees que rompan un plato, pero que en realidad, cuando están empinadas sobre la cama, se transforman en unas putas golosas desesperadas por ordeñarte la leche con sus ricos meneítos de cadera. Ese fue el caso con esta sabrosura de mujer, una compañerita de la escuela que medio mundo quería chingarse pero que cuando le llegaron los rumores de lo rico que la meto y lo sabroso que les exprimo la papaya, no tuvo ojitos sino para mí y ahora es mi vieja de planta, y es una perrita sumisa y obediente que me complace en lo que se me pega la gana.

Ver comentarios

Comentarios

The comments are closed

Embed