De princesita de papá a perrita sobre mi cama

Descripción

¿Acaso los vatos no se dan cuenta que en cuanto más sobreprotegen a sus hijas, ella se vuelve más y más cachondas, por las ganas y el deseo de sentir un buen chorizo destrozándoles el chocho para desvirgarlas sin piedad? Ya le había echado el ojo desde hace rato, sin embargo, el pedo fue que su jefe está bien cabrón y no deja que ninguna salchicha se le acerque. No obstante, el vato tenía que chambear, así que rayé clases para ir a ver a la chava que me esperaba con la panocha ardiendo y me colaba en su casa para que la hiciera retorcerse de placer sobre la cama de sus padres porque, aunque ella lo negara, la excitaba un chingo el peligro de ser descubierta y por eso disfrutaba que yo la castigara.