Entre broma y broma, mi prima y yo acabamos cochando sabrosón en su cama.

4 min 71 Visitas
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…
Descripción

Mi prima Julieta y yo hacía años que no nos veíamos, desde que
mi familia se mudó a San Miguel de Allende hace tres años. Así que cuando vino
de visita, le ofrecí mi cantón (ahora vivo solo) para que se quedara a dormir.
Sin embargo, en la primera noche que se quedó, compramos un verguero de chelas
y nos mamamos bien cabrón. Los dos nos pusimos impertinentes y conforme
avanzaba la noche los comentarios se fueron haciendo más candentes, hasta que
terminamos con ella retándome a demostrarle que sabía coger chingón a las
morras y yo poniéndola duro contra el muro para darle una taladrada salvaje en
la papaya hasta que dejó empapadas mis sábanas con sus jugos recién ordeñados.