Haciendo vibrar a la sabrosa cachonda de la vecina como su marido no puede exprimirla

1 min 16 secBeeg
Descripción

Aunque está bien rica y chava todavía, la pobre se cargaba
todos los días una cara de malcogida que me hizo pensar que su esposo, que le
lleva como veinte años de diferencia, no sabía como satisfacerla. Por eso,
comencé a frecuentarla y la hembra, que andaba en celo y en búsqueda de macho
dominante, me dejó entrar a su cantón rápidamente y con unos besitos en el
cuello se estremeció y cuando mis dedos llegaron a la puerta de su cuevita
húmeda pudieron sentir que estaba toda mojada, con la panocha vibrándole como
rogándome que le dejara ir todo el chilorio de una sola metida. No hace falta
que les diga cómo se retorcía la vieja mientras me  clavaba las uñas en la espalda del placer que
sentía como mi chilote.