La comadre se hizo de rogar, pero acabó aflojando esa colita por un celular nuevo.

Descripción

Ya tenía rato que le venía pidiendo el culito a la cachonda
de mi comadre, pero la  vieja, aunque se
le inundaba la panocha de las ganas que tenía de comerse mi anaconda por
detrás, no terminaba de animarse porque le daba miedo que mi pito no sólo es
grueso y largo, sino que además está un poco chueco y creía que le iba a dejar
el orto tan abierto que su marido iba a darse cuenta cuando se pusiera  a chupárselo. Pero el compadre lleva más de
tres meses sin conseguir chamba y la putita necesitaba un celular nuevo, así
que con las comisiones de Febrero le conseguí su juguetito a la vieja que de lo
contenta se empinó en chinga y solita se clavó mi estaca ya mojada.